Afortunadamente, desde varias naciones y organizaciones se trabaja para eliminar esta penosa situación y se trazan políticas y programas en pos de la igualdad (Fernando Medina Fernández / Cubahora)

Cuando sea grande, Daniela quiere hacer un videojuego. A sus trece años sabe que sus deseos pueden cumplirse, porque vive en Cuba, un país donde ese es también un derecho. Desde los primeros años de enseñanza, el sistema educativo incluye entre sus asignaturas, las relacionadas con el desarrollo tecnológico e informático.

Sin embargo, la realidad en el mundo para estas áreas de desarrollo es otra, aunque, de acuerdo con la ONU, en los últimos años ha disminuido el número de mujeres que deciden estudiar y dedicarse a la informática y las tecnologías. Lo que no deja de resultar extraño en un mundo cada vez más digitalizado.

La brecha se hace aún más profunda cuando hablamos de generación de contenidos, desarrollo de páginas web, creación de software, aplicaciones y demás elementos digitales, ámbitos en los que los hombres tienen mucha más presencia que las mujeres, amplía el sitio web. Lo mismo sucede con la presencia de las mujeres en la ciencia.

La Declaración de la UNESCO  sobre la Ciencia y el uso del conocimiento científico en 1998, lo dejaba claro: “La igualdad en el acceso a la ciencia no solo es un requisito social y ético para el desarrollo humano, sino también una necesidad para la realización de todo el potencial de las comunidades científicas y para orientar el progreso científico hacia el conjunto de las necesidades de la humanidad. Las dificultades que encuentran las mujeres, que constituyen la mitad de la población mundial, para acceder y progresar en las carreras científicas, así como participar en la toma de decisiones en ciencia y tecnología, deben abordarse urgentemente”.

Por ello, desde el año 2010 los países miembros de la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT), organismo adscrito a la ONU, decidieron crear el Día Internacional de las Niñas en las TIC.

EN CONTEXTO

Según datos del Foro Económico Mundial solo el 6% de los CEO de la industria tecnológica son mujeres. Además, el mismo ente señaló que en los consejos directivos de todas las empresas del mundo solo un 19% de los cargos los tienen las féminas. Asimismo, en el mundo de la tecnología, así como en muchos otros sectores, las mujeres suelen ganar un 20% menos de salario en comparación a sus colegas masculinos que ocupan un cargo similar.

Los expertos han detectado tres causas fundamentales por las cuales hay tan pocas mujeres en el mundo de la tecnología. Estas son:

  • La falsa creencia de que las niñas y mujeres no cuentan con la habilidad necesaria
  • La percepción de que las mujeres son mejores en cuanto a habilidades sociales y peores e tecnologías
  • Desventajas educativas, fundamentalmente en países con economías deprimidas, o en los sectores sociales menos favorecidos, que priorizan la posibilidad de estudiar al varón.

Aunque al leer nos parezca absurdo, al siglo XXI le siguen aquejando las desigualdades, mitos y estereotipos de antaño.

En el Libro Blanco de las mujeres en el ámbito tecnológico, las autoras españolas Sara Mateos Sillero y Clara Gómez Hernández visibilizan y analizan la brecha de género en el sector. Aun cuando el estudio se desarrolla fundamentalmente en Europa, deja algunos apuntes generales a los cuales debemos prestar atención.

Por ejemplo, los indicadores de estudios sobre participación y representación de las mujeres en el ámbito arrojaron baja asistencia de féminas en las carreras técnicas en niveles medios y de grado superior, así como un déficit en puestos técnicos y políticos que contribuyan a desarrollar la sociedad de la información y el conocimiento. En este sentido, además, se conjugan simultáneamente múltiples factores que superponen el género a otros planos que pueden producir discriminaciones, como son los geográficos (rural/urbano), de edad y económicos.

Afortunadamente, desde varias naciones y organizaciones se trabaja para eliminar esta penosa situación y se trazan políticas y programas en pos de la igualdad. Tal es el caso de la Agenda 2030 y los Objetivos de Desarrollo Sostenible, la cual en su objetivo 4 plantea la necesidad de “garantizar una educación inclusiva y equitativa de calidad y promover oportunidades de aprendizaje permanente para todos”. Mientras, el objetivo 5 busca “lograr la igualdad de género y empoderar a todas las mujeres y niñas”.

APARTADO CUBA…

Aun cuando existan coincidencias asociadas a la problemática descrita hasta aquí, afortunadamente las causas no se deben a inexistencia de voluntades. Desde los inicios de la Revolución se trabaja para garantizar el desarrollo pleno de las mujeres, que va desde la equidad en el acceso a la educación a todos los niveles, hasta la implementación de políticas públicas que protegen los derechos femeninos.

Además, el recién aprobado Programa Nacional de Adelanto para las Mujeres, basado en la rigurosa observancia del Estado cubano sobre los acuerdos y compromisos internacionales que respaldan los derechos de las mujeres, y toma en consideración los retos y desafíos emanados de las evaluaciones realizadas al Plan de Acción de la República de Cuba de Seguimiento a la IV Conferencia de la ONU sobre la Mujer. Al respecto, Arelys Santana Bello, presidenta de la Comisión de Atención a la Niñez, la Juventud y la Igualdad de Derechos de la Mujer, de la Asamblea Nacional del Poder Popular, ha explicado que este significa la posibilidad de atender de manera equilibrada, coordinada y articulada, con todos los organismos, el proceso de transformación de la conciencia social.

En los últimos años, Cuba se ha sumado a la Campaña de la UIT y por tanto, a esta celebración. Otro de los elementos que diferencian a la Mayor de las Antillas, es que las mujeres ocupan cada vez más responsabilidades en las entidades del perfil TIC. Por ejemplo, algunas de las principales empresas del sector como Softel, Citmatel y Segurmática están dirigidas por mujeres; lo mismo ocurre con la Organización Superior de Dirección Empresarial, OSDE, de comunicaciones, la presidencia de la Unión de Informáticos de Cuba (UIC) y recientemente, el Ministerio de Comunicaciones, con la promoción de Mayra Arevich como titular del sector. De la misma forma es común encontrar rectoras, vicerrectoras y decanas en las carreras de ese corte.

Con el propósito de compartir las experiencias y retos de las mujeres que laboran en el sector y alentar a las niñas a interesarse por el mundo de las tecnologías, desde los Joven Club de Computación este 2021 se desarrolló el taller virtual “Empoderamiento de la mujer en el proceso de informatización de la sociedad cubana”. El encuentro estuvo presidido por la Viceministra de Comunicaciones Ana Julia Marine López y participaron panelistas de varios territorios del país.

En el espacio, las niñas que participaron expusieron sus criterios y compartieron algunas de sus habilidades con las tecnologías. De manera especial féminas pertenecientes a la entidad expusieron sus experiencias desde sus respectivos cargos, los retos y la superación que conlleva un empoderamiento femenino dentro del sector.

POR UN BIEN NECESARIO

Lo expuesto hasta aquí, no solo constituye una problemática de género, sino también una cuestión socioeconómica. La falta de mujeres con aptitudes para la utilización y desarrollo de las TIC trae consigo una disminución en el desarrollo de naciones. Tengamos en cuenta que  actualmente los procesos económicos, sociales, y hasta epidemiológicos están cada vez más mediados por la tecnología. A su vez, esta constituye una fuente de empleo y negocio específico y creciente, que ofrece múltiples oportunidades.

Por tanto, es necesaria la implementación de políticas, así como la implicación de actores y sectores de la sociedad que impulsen y garanticen la igualdad de accesos y derechos.