La documentación de 63 nuevas pictografías encontradas en Cueva de los Huesos ratifica al sistema cavernario de Caguanes, localizado en el litoral noreste de la provincia de Sancti Spíritus, como la catedral del arte rupestre aborigen en Cuba.

   Marcos Escribano Nápoles, geólogo y especialista para la Ciencia, la Tecnología e Innovación del Parque Nacional Caguanes (PNC), puntualizó a la ACN que el hallazgo tuvo lugar cuando expertos de la institución y miembros del Grupo Espeleológico Gilberto Silba Taboada llevaban a cabo estudios de la gruta, de pequeñas dimensiones y presencia de abundantes restos óseos de animales utilizados en la dieta de los nativos que habitaron el sitio.

   Nos sorprendió la alta densidad de pinturas en el escenario, acotó, pues en la primera galería de la cueva se contabilizaron 22 elementos pictográficos organizados en cuatro murales, y dos aislados, mientras que la segunda, una franja baja de alrededor de un metro de altura, en una galería de mayor desarrollo y considerada la más amplia de la cueva, reportó 41 pictografías, también inéditas.

   Argumentó el experto que la totalidad de estos dibujos coinciden por ser de color negro, realizados a partir de carbón vegetal, una singularidad del arte rupestre encontrado en el sistema cavernario de Caguanes si se compara con otros lugares del país donde existe variedad de colores.

   El proceso de documentación de las pictografías encontradas en Cueva de los Huesos reveló la supremacía de los elementos geométricos en 49 de las pinturas y otro número se inserta en las hojiformes, los dos motivos que prevalecen en el PNC, indicó el investigador, quien aseveró que se hallaron, además, de otras categorías, pero en menor medida.

   Hemos revisado todos los reportes desde las primeras incursiones del Doctor Antonio Núñez Jiménez a Caguanes, en 1946, hasta la fecha y nunca se había reportado arte rupestre en Cueva de los Huesos, una pequeña gruta que en lo adelante será motivo de indagaciones muy específicas por sus peculiaridades, apuntó.

   Puntualizó que este hallazgo ratifica la certeza del antropólogo Manuel Rivero de la Calle cuando en 1958, al frente de una expedición arqueológica organizada por la Universidad Central "Marta Abreu" de Las Villas, instaló un sistema de laboratorio en las cavernas de Caguanes a partir de su certeza de que allí habían habitado culturas precolombinas.

   Investigaciones posteriores en las que participaron Nuñez Jiménez y otros científicos y estudiosos, demostraron que en este espacio, hace más de dos mil años atrás, habitaron los tres grupos étnicos de Cuba -Siboneyes, Taínos y Guanahatabeyes- quienes utilizaron símbolos y trazos para dejar plasmados en techos y paredes leyendas y tradiciones de sus comunidades.