serie documental Ruta ADN Cuba, dedicado al reconocido cantautor Silvio Rodríguez.

La Habana, 28 ago (Prensa Latina) Con gran asistencia de público se presentó en el cine capitalino Charles Chaplin el capítulo final de la serie documental Ruta ADN Cuba, dedicado al reconocido cantautor Silvio Rodríguez.

«Fascinante», fue la expresión que más repitió el trovador cubano en el audiovisual dirigido por el realizador Alejandro Gil, evidentemente entusiasmado por los resultados obtenidos por la doctora Beatriz Marcheco, autora de la investigación científica e hilo conductor de los seis documentales.

Con un público que no dejó de aplaudir durante el estreno de la obra, Gil agradeció a sus protagonistas y al equipo de realización que trabajó bajo condiciones difíciles en aras de lograr la mayor calidad posible en cada uno de los momentos de las filmaciones.

Resaltó el papel de Marcheco que siendo científica se movió con una gran naturalidad ante la cámara, llevando conversaciones atractivas y dinámicas con sus entrevistados sobre los temas más diversos vinculados a sus vidas y sus antepasados.

Ruta ADN Cuba explora la identidad cultural, racial y ancestral del pueblo cubano a través de los seis protagonistas de la serie, cuya programación en la céntrica sala habanera ha sido parte del Noveno Festival de Cine de Verano.

Cada capítulo ahonda en la memoria familiar, genética e histórico-documental de figuras reconocidas en los ámbitos de la cultura, el deporte y la academia en Cuba.

Por la lente del cineasta desfilaron Osvaldo Doimeadiós (actor), Mireya Luis (voleibolista), Zuleica Romay (investigadora), Roberto Diago (artista de la plástica), Nelson Aboy (antropólogo) y Silvio Rodríguez (cantautor).

En declaraciones recientes a la prensa, Gil expresó que ha sido un viaje maravilloso por la vida de estas seis personas, cada una con sus particularidades.

En el caso de Silvio, siento una gran emoción porque yo desde hacía tiempo quería trabajar con él y la vida me regaló la posibilidad de tener un pedacito de su vida propiciado por la investigación de la doctora Marcheco, confesó Gil.

En el encuentro reciente con los periodistas, la científica se refirió al extraordinario valor que tuvo para el equipo la aceptación de Silvio de participar en el proyecto y le agradeció su apoyo durante la producción auspiciada por el Instituto Cubano de Arte e Industria Cinematográficos (Icaic).

Quizás él no se dio cuenta de eso, pero nosotros al final somos un grupo de investigadores que estaba intentando concretar una idea, con un propósito que va más allá del laboratorio de ciencias, que es trasladar al público cómo las nuevas tecnologías de la genética pueden ayudarnos a conocer mejor como individuos, como familias, y en cierto modo como nación, explicó la doctora.