Biogás

La Habana, 4 feb - El Movimiento de Usuarios del Biogás (MUB) debe formar parte de los programas de desarrollo local de los gobiernos municipales del país en el nuevo escenario post pandemia de la COVID-19 y de búsqueda de una mayor participación de nuevos actores, propuso un experto en la materia.

Incluso, ese debe ser el centro y sus perspectivas hasta 2030, afirmó el Doctor en ciencia José Antonio Guardado Chacón, coordinador de la agrupación, al intervenir en su Primer Encuentro Presencial, que agregó a su gestión las Fuentes Renovables de Energía (FRE).

Señaló que ese combustible constituye una mezcla compuesta por metano, dióxido de carbono y otros fluidos en pequeñas concentraciones, que se obtienen mediante digestión anaerobia o sin oxígeno.

Por lo general, explicó, emplea los desechos de las actividades agrícolas, las excretas de animales y del propio hombre, aunque no se descartan numerosos residuos de la industria alimentaria, ofrece la posibilidad de sanear el entorno y preparar fertilizantes con los desperdicios de origen orgánico y deviene en zonas rurales en una opción energética de gran valía a partir de un biodigestor.

Al transformar y estabilizar los residuos orgánicos para eliminar las amenazas a la salud humana y animal, protege los recursos naturales de la contaminación ambiental y mejora las condiciones higiénico-sanitarias y la vida en el campo.

También suministra nutrientes básicos para la fertilización de los suelos que influyen en la producción de alimentos y genera energía para ayudar al presupuesto, tanto del usuario como en el ámbito nacional, pero de hecho su función esencial es dejar de consumir la electricidad, aclaró.

Especialistas de varios organismos e instituciones asistentes a la reunión coincidieron en la necesidad de que las autoridades gubernamentales de los municipios deben disponer de programas que permitan su aplicación en su radio de acción, con muchas pequeñas soluciones e inclusión social, basado en criterios científico-populares.

Bajo esas condiciones y si aprovechan sus productos finales, será una contribución al cuidado del medioambiente, en el ahorro de energía y agua, y repercutirá en la producción de alimentos.

Más de cinco mil biodigestores funcionan en el territorio nacional, aunque la cifra pudiera ser mayor porque el potencial de desechos de origen orgánico que pudieran someterse a su transformación mediante la digestión anaeróbica, serviría para alimentar discretamente a más de 20 000 equipos familiares.

Sin embargo, aclararon que una de sus principales dificultades está relacionada con el diseño y construcción, al no corresponderse su capacidad con la masa animal disponible o lograr una construcción hermética, lo que inevitablemente infiere en el biogás que se escapa a la atmosfera.

El Primer Encuentro Presencial del Movimiento de Usuarios del Biogás concluye este viernes en el Hotel Tulipán, en buena medida dedicado a la presentación de experiencias en ponencias entre las que sobresale Actualización de las Estrategias de Desarrollo Municipal: oportunidades y desafíos en Cuba, de Ada Guzón Camporredondo, Directora del Centro de Desarrollo Local y Comunitario.