Bruno Rodríguez Parrilla

La Habana, 22 jul - Bruno Rodríguez Parrilla, ministro de Relaciones Exteriores de la República de Cuba, rechazó hoy las sanciones impuestas por la administración norteamericana contra el general de cuerpo de ejército Álvaro López Miera, ministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, y la Brigada Especial Nacional, del Ministerio del Interior.

Las nuevas acciones, aplicadas por el Departamento del Tesoro estadounidense, responden a peticiones de miembros del Partido Demócrata de Estados Unidos, según refiere un reporte de Russia Today, ante los supuestos abusos contra manifestantes asociados a los disturbios de estos días en Cuba.

 

De acuerdo a RT, Tanto López Miera como la Brigada Especial Nacional fueron incluidos en la lista de los llamados Nacionales Designados Especialmente (SDN, por siglas en inglés), de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC).

El canciller de la nación caribeña calificó de infundadas y calumniosas las sanciones impuestas por la Casa Blanca a las fuerzas del orden del país a través de un mensaje publicado en su perfil oficial de Twitter.

Rechazo infundadas y calumniosas sanciones del gobierno de #EEUU contra el GCE. Álvaro López Miera y la Brigada Especial Nacional. Debería aplicarse a sí mismo la Ley Global Magnitsky por los actos de represión cotidiana y brutalidad policial que costaron 1021 vidas en 2020, escribió Rodríguez Parrilla en la red social.

Una nota emitida por el Departamento del Tesoro norteamericano acusa a López Miera y a la Brigada Especial Nacional de atacar a los manifestantes, arrestar y mantener desaparecidos a más de 100 de ellos, así como de desplegar mecanismos de represión contra el pueblo.

Durante toda la semana, las autoridades cubanas han denunciado y demostrado las acciones injerencistas de EE.UU. contra la mayor de las Antillas como parte de una campaña comunicacional sin precedentes.

A ello se suman las presiones ejercidas sobre gobiernos miembros de la Organización de Estados Americanos para que firmen declaraciones contra Cuba, sustentadas en la desinformación y la tergiversación de los más recientes acontecimientos.

En contraste, la Isla ha recibido copiosas muestras de solidaridad y apoyo que reconocen la burda manipulación de los hechos a través de una avalancha de noticias y contenidos falsos puestos a circular en las redes sociales y con presencia en no pocos medios de prensa internacionales.