
La bandera tricolor a media asta, un toque de oración, siete salvas de artillería, la certeza de la eternidad, porque se obró con hidalguía… toda la gratitud del pueblo bolivariano.
Venezuela, y también Cuba, se estremecieron la víspera al rendirles tributo a los héroes de ambas naciones que, como muralla inexpugnable, «en desigual combate enfrentaron al enemigo imperialista que profanaba la soberanía de la Patria venezolana y protegían al Presidente constitucional, Nicolás Maduro Moros».
En la ceremonia, en el Monumento Ecléctico de la Academia Militar de la Guardia Nacional Bolivariana, estaba la Isla, porque en voz del miembro del Buró Político y ministro de Relaciones Exteriores, Bruno Rodríguez Parrilla, se pidió «honor y gloria a los combatientes caídos. Amor y paz a las venezolanas y venezolanos asesinados por la horda imperialista».
La más profunda solidaridad de Cuba al bravo pueblo llegó en nombre del General de Ejército Raúl Castro Ruz y del Primer Secretario del Comité Central del Partido y Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, quien, por medio de x, transmitió también las más sentidas condolencias, y aseguró que «compartimos con el pueblo y el Gobierno de Venezuela el dolor de ver a hermanos asesinados por el invasor imperialista (…) No cejaremos en la denuncia de este acto criminal», insistió.

Por su parte, el Canciller reiteró el compromiso de luchar juntos y vencer, «leales al pensamiento de Bolívar y Martí, siguiendo la memoria eterna de Chávez y Fidel en el año de su centenario».
«La Revolución Bolivariana y Chavista y la Revolución Cubana en sus destinos y en su lucha común serán ejemplos para la liberación de los pueblos de nuestra América. Continuaremos nuestro trabajo en defensa de la paz, en la movilización internacional, en la campaña en defensa del Derecho Internacional y del derecho a la vida y a la paz de los pueblos, por la liberación del Presidente constitucional, Nicolás Maduro Moros, y de la compañera Cilia Flores», manifestó, luego de recibir, de manos de la presidenta encargada Delcy Rodríguez, una Ofrenda de Honor, post mortem, a los 32 cubanos que cayeron en combate contra las fuerzas estadounidenses.
«Los hermanos de Cuba, hijos de Martí, de Fidel también son héroes de esta Patria –aseveró Delcy Rodríguez– porque como un solo pueblo combatieron en la defensa frente a la agresión ilegal e ilegítima» de EE. UU. «Estamos unidos en el amor; nuestro concepto de Patria es que la Patria es humanidad», sostuvo.
La mandataria recordó las palabras de Simón Bolívar: la libertad es el único objetivo digno del sacrificio de los hombres. Y enfatizó que, durante la agresión del pasado sábado, «nadie se entregó, aquí hubo combate por esta Patria, por nuestros Libertadores, Bolívar, Miranda, Sucre, Ribas, Urdaneta, Manuela Sáenz, Ezequiel Zamora, por Chávez y por Venezuela». Esa es, dijo, la mayor satisfacción.