
Cuba está dispuesta a discutir cualquier tema con Estados Unidos, excepto la independencia, soberanía, autodeterminación y ordenamiento interno del país, aseveró la vicecanciller Josefina Vidal en entrevista publicada hoy por el diario mexicano la Jornada.
Acorde con lo referido por la viceministra de Relaciones Exteriores, existe un canal, ha habido encuentros e intercambios con representantes de la nación norteña, pero sin un progreso significativo.
“No hemos visto que Estados Unidos se haya despojado de su aspiración histórica –y no estoy hablando sólo de los pasados 65 años, me remonto a dos siglos atrás- de querer imponer su dictado sobre cómo debe ser Cuba”, apuntó la vicetitular.
Vidal mencionó que se “ha dado el caso en que nos sentamos a conversar y, unos días después, llega una nueva sanción”.
“Eso nos genera dudas de cuán seria y responsablemente Estados Unidos está viendo esta conversación, que del lado de Cuba la vemos con absoluta formalidad”, afirmó.
Acerca de qué tan real consideran la amenaza de una acción militar, la vicecanciller comentó que desde los más altos niveles del gobierno de Estados Unidos se reiteran frases que indican que Washington no ha renunciado a una agresión de ese tipo contra la isla.
“No lo deseamos, porque van a morir personas, cubanos y estadounidenses. Pero como esa amenaza se mantiene latente y permanente, no podemos ser ingenuos: a la vez que conversamos, nos estamos preparando para ejercer nuestro derecho a la legítima defensa”, subrayó.
En respuesta a una pregunta sobre si las recientes medidas económicas anunciadas en la nación caribeña cambian el carácter socialista del Estado cubano, aseguró que no.
“El control sobre los recursos fundamentales –energía, biotecnología, turismo- seguirá siendo del Estado y en beneficio del pueblo. Lo que se incorporan son cambios en la gestión, pero la propiedad seguirá en manos del pueblo de Cuba”, explicó.
Detalló que la redistribución del ingreso operará por la vía impositiva y los servicios públicos como educación, salud y seguridad social “seguirán siendo prioridad absoluta”.
La viceministra hizo énfasis en que estas transformaciones “no surgen de ayer para hoy”, sino que se venían reflexionando desde 2020 y 2021.
Denunció la existencia de una gran maquinaria propagandística tratando de trasladar la responsabilidad de lo que ocurre en Cuba al gobierno de la mayor de las Antillas, “cuando está muy claro que hay un agresor que es Estados Unidos”.
“Lo más peligroso es el intento de naturalizar la agresión, de hacerla aceptable para la opinión pública. El Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos ya lo ha dicho: las medidas de Washington están ahogando al pueblo cubano, hay niños muriendo que no tenían que morir. Eso tiene que parar”, sostuvo.